|
para Eleonora
Anima en septiembre
Lienzo cielo presagiaba lo contrario.
Paso firme, mentón altivo,
(león disfrazado de león)
apenas enhebradas palabras,
aliento agridulce.
Ella acompañaba mis pasos,
la otra aún se escondía
(en mi vasija).
Nada sabía de ella
(y aún la conocía).
Incógnitas, pensamientos
robados, enterrados en el arenal
de las zozobras.
Nada sería igual a nada.
Párpados simulando sopores.
Párpados bebiendo lágrimas.
Párpados escrutando cada brisa.
(buscar una respuesta).
Nada sería igual a nada.
Ella acompañaba mi espera,
la otra aún se escondía.
(en mi vasija).
Noches, días, enredados
en el pequeño estar.
Dedos cromados
(pequeño) viento gélido.
De la mano del agua
nada sería igual a nada.
Ella acompañaba mi espera,
la otra pugnó escondida.
(suave aliento).
Otras venas
hincando mis venas.
Latidos confusos.
Respiración amorfa.
Caduceo brillante.
Serpiente metálica.
Decapitadas aguas en cascada
Ella acompañaba mis pasos.
Lejana con su ruego.
La otra (quizá) sospechaba
(su partida).
Voces (muchas) adheridas
a mi cuerpo.
Cielo blanco
sonrosado de humedades.
Manos (muchas) adheridas
a mi cuerpo.
Neones pintaban de sol,
vestían de luna.
Velo blanco (protegida Isis).
Voces agolpadas en mi oído.
Nada sería igual a nada.
León disfrazado de león.
Era el momento.
Ese, no otro.
Pequeño balido reclamante
(nanas).
Párpados simulando sopores.
Párpados bebiendo lágrimas.
Nada sería igual a nada
|